La nueva metodología de extracción de sangre “al vacío”, es una tecnología recomendada por los organismos internacionales y utilizada en los centros de salud más prestigiosos del mundo.

Esta técnica evita que la muestra entre en contacto con el medio ambiente dado que pasa en forma directa al interior del tubo con el cual se procesará el estudio en los autoanalizadores, lo cual mantiene la esterilidad e integridad. Los nuevos tubos son calibrados de manera inteligente para cada estudio y detectan cuál es la cantidad de sangre necesaria y exacta que se requiere en la extracción para realizar el análisis.

De esta manera, este innovador sistema brinda mayor confort al paciente y ayuda a garantizar tanto la calidad como la consistencia de la muestra desde el momento de la extracción hasta su posterior análisis, asegurando el más alto nivel de confiabilidad en los resultados de laboratorio.